Miercoles 22 de Noviembre de 2017

Golpe directo a los sueldos

Gobierno anunció que pagarían más los salarios más altos, pero el ajuste en deducciones afecta a los de menos ingresos.

Al anunciar el ajuste fiscal, el Gobierno aseguró que las decisiones fueron tomadas según la máxima de que pague más el que tiene más. En tal sentido, el aumento a partir de la tercera franja dejó afuera a algunos de los salarios más sumergidos y gravó con mayores porcentajes a los más elevados.

Sin embargo, entre tantos anuncios, la propuesta de una reducción en las deducciones pasó inadvertida, a pesar de que su implementación golpeará directamente a los salarios más bajos, que suelen acumularlas por diversas situaciones de vulnerabilidad.

Ahora que los números han sido analizados con detenimiento, esta parte del paquete de ajuste genera preocupación y un sentimiento de “contradicción” en la fuerza política de Gobierno, con fuertes discrepancias en la interna.

LO QUE PREOCUPA

Una de las mayores preocupaciones del sistema político ha pasado a ser el cambio en las deducciones, que afectan a lo que, en primera instancia, el ajuste aseguraba defender. Esto porque atenta contra el corazón de la reforma tributaria del Frente Amplio, que se preciaba de su carácter progresiva en tanto grava con mayor énfasis a los salarios más altos.

Para asegurar este punto, la reforma instauró un régimen en el que los trabajadores pagan el porcentaje de IRPF por la parte del salario que pasa por encima de la franja y, además, tienen la posibilidad de deducir parte del impuesto por diferentes motivos.

Estos descuentos se aplican también de forma progresiva por los aportes jubilatorios, el pago al Fonasa y por hijos a cargo, entre otros aspectos. El porcentaje de deducciones acompaña las franjas de la misma forma que el impuesto, por lo cual se puede descontar desde el 10% hasta el 30% según los ingresos.

Por esto, uno de los cambios más cuestionados que introduce el gobierno es modificar ese esquema de deducciones. Si se aprueba el proyecto tal como está, todas se liquidarán al 8% sin importar los ingresos.

LOS PROBLEMAS

Según dijo a El País el economista de CPA Ferrere, Gabriel Oddone, este cambio “probablemente mejore la equidad vertical, en el sentido que las personas que más contribuyen, van a terminar teniendo los mismos niveles de deducciones que las personas que tienen bajo nivel contributivo”.

Sin embargo, “desde el punto de vista de la equidad horizontal tiene diversos problemas, porque con el mismo ingreso las personas con más hijos al final del día van a tener menos posibilidades de deducir que una persona que no tiene hijos”, agregó.

INEQUIDAD

Al producir estas consecuencias, el ajuste vulnera uno de los objetivos del impuesto, que es asegurar la equidad en el pago del mismo. Los ejemplos en el cálculo son contundentes. Pero además, aquellos que ganan entre $ 30.000 y $ 33.400 y que no pagarán más por cambio de tasas (se mantiene en 10%), sí pagarán más por la modificación a las deducciones. En tal sentido, a fin de mes verán sus ingresos reducidos como fruto del ajuste.

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