Viernes 22 de Septiembre de 2017

Otro golpe a los trabajadores

La izquierda intenta explicar lo inexplicable, porque la gente sentirá esto en los bolsillos y sabrá exactamente que esto se debe al despilfarro y la mala administración.

Le tocó a Raúl Sendic anunciar el ajuste fiscal y para explicarlo, dijo que será un nuevo paso en el camino de la reestructura del sistema fiscal, es decir, una nueva reforma tributaria o una profundización de aquella.

Un paso más hacia la izquierda, o hacia el socialismo, como quiera llamársele.

Lo extraño es que ese paso implique un aumento del IRPF, el impuesto a los sueldos, que es lo más rápido y fácil que el gobierno tiene para conseguir los recursos que, en parte, condenó para poder cubrir el boquete que el propio Sendic dejó en Ancap, y esto por citar sólo y que involucra al mensajero del gobierno que, como ya está “quemado” ya no puede quedar peor.

No es un impuesto nuevo a las ganancias financieras, que siguen siendo materia intocable (no sea cosa que los capitalistas huyan), ni es un impuesto que grave más a los rentistas, ni apunta a evitar las rentas “en negro”, que son muchas.

Es decir, no se “profundiza” más que los impuestos al trabajo, y desde los $ 33.400 que de pagar el 15% pasarán a pagar el 18%, sueldos que evidentemente no corresponden a la clase alta.

No hay nada más que la intención recaudadora y se debe, principalmente, a un déficit creado artificialmente por una administración negligente, por decirle de algún modo.

Esto aumentará los días de trabajo que dedican la mayor parte de los uruguayos para sostener el Estado, que sin dar lo mínimo que debería, sigue exprimiéndonos.

Además, es una “reforma” va en el sentido opuesto de lo anunciado: los impuestos que prometieron bajar son los que suben.

¿Cómo pasa esto si es que no estamos en crisis? ¿Cómo pasa esto cuando hace no mucho prometían exactamente lo contrario?

Ahora dicen que se frenará los ingresos de funcionarios a la administración, que harán una reforma de la Caja Miliar porque genera pérdidas, que los salarios de la franja que está entre $ 23.380 a $ 33.400 no se les perjudicará porque seguirán pagando el 10%, que pagarán más IASS las jubilaciones altas y otras reformas que afectarán el IRAE.

¿Qué hay de nuevo en esto? Nada, absolutamente nada. Nada de progresista tiene esto que, además, no puede garantizar que no habrá recortes, porque ya los está habiendo y gruesos.

Llámenle hache, o como quieran. Pero esto es un ajuste fiscal salvaje en una situación que, hasta ayer, no era de crisis.

 

Comentarios

comentarios

Noticias relacionadas