Miercoles 16 de Agosto de 2017

Nunca renuncies a tus sueños

Aferrarse a algo, en ocasiones, hace más daño que soltarse

Si vas a aferrarte a algo, que sea a tus sueños y no a personas. Di no a ese apego insano que corta las alas y conjuga el amor con chantajes. Sé valiente y deja ir lo que es caduco, lo que no funciona para atender las necesidades de tu corazón, ahí donde se inscriben nuestros anhelos, esos para los cuales siguen pasando nuevos trenes cada día.

LOS SUEÑOS

Si existe un libro que defiende por encima de todo la necesidad de aferrarnos a nuestros sueños y ser capaces de luchar por ellos, es “La última lección” de Randy Pausch. En realidad, es una obra autobiográfica del propio autor, un célebre profesor de informática que colaboraba con la factoría Disney, y quien escribió este libro una vez le diagnosticaron un cáncer terminal.

Con “La última lección” quiso dar un especie de testamento intelectual donde transmitir a los lectores una necesidad esencial: la de alcanzar nuestro sueños de infancia. Esos que, de algún modo, llegamos a enterrar con nuestras obligaciones de adulto y con esa necesidad por aferrarnos a cosas o personas que en lugar de permitirnos crecer, nos “empequeñecen”.

METAS

Las grandes metas que pudimos tener de niños las vemos ahora como tremendas ingenuidades. Ahora bien, es muy posible que tras este razonamiento, en realidad, esté el miedo. No importa la envergadura de esos sueños de infancia, lo que importa es tu actitud ante ellos. De ahí, que Randy Pausch hablara de la necesidad de disponer de una familia, de unos padres que actuaran siempre como facilitadores y no como vetadores de sueños.

NO TE AFERRES A OTROS

Deja de aferrarte a lo que piensen otros sobre tus sueños o anhelos. Ellos no son tú, no viven en tu mente ni sus cuerpos laten con tu corazón. Atiende tu voz interior y sigue pensando como un niño al que nunca robaron su inocencia: confía, explora, sueña…

PACIENCIA Y HUMILDAD

El tercer consejo que nos dejó en su libro “La última lección”, es la necesidad de ser pacientes y humildes. Alcanzar los sueños depende al fin y al cabo de un 10% de inspiración y un 90% de transpiración. Es decir, hay que luchar por aquello que deseamos.

LOS CAMBIOS

Por curioso que parezca, es en los instantes de crisis cuando surgen los cambios más profundos, a la vez que las mejores oportunidades. Es por ello, que a menudo, se dice aquello de que todo lo rígido, inalterable, previsible y hasta obsesivo, merma por completo nuestra creatividad y nuestro sentido de oportunidad. Son zonas de control estables y tremendamente especializadas donde jamás nos retamos a nosotros mismos.

Deja de aferrarte pues a lo monótono y a quien te quiere previsible, dócil, sumiso. Huye de quien te obliga a postergar tus sueños mediante razonamientos como “no es el momento”, “mejor otro día”, o “eso ahora no te conviene”. No lo permitas, recuerda tus sueños de infancia y propicia el cambio. Porque a veces, en esa crisis personal aparece el milagro del aprendizaje y la oportunidad de reinventarte para alcanzar tus sueños.

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