Jueves 27 de Julio de 2017

Gobierno discute los detalles del ajuste

Este lunes se seguirá discutiendo en base a una sola realidad: se requieren medidas urgentes.

Este sábado, el Consejo de Ministros inició la discusión de la Rendición de Cuentas,  la cual se ha anunciada como “responsable” y “cuidadosa” en el marco de la proyección de un “ajuste” del gasto enfocada en afrontar con mejor cara una situación económica que plantea un panorama desfavorable a nivel nacional y también regional.

GABINETE REUNIDO

La reunión del gabinete, presidido por Tabaré Vázquez, comenzó a las hora 9 en la residencia de Suárez y Reyes, y terminó a las 15:30.

Allí, según informó ayer El País, se presentaron tres informes. El primero fue el del ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre sobre la actividad agropecuaria. Posteriormente intervino la ministra de Industria, Carolina Cosse, con un análisis del sector industrial. El ministro de Economía, Danilo Astori, fue el último hacer uso de la palabra para referirse al panorama económico en el contexto actual.

Tras la reunión no se presentaron números sobre las proyecciones del Gobierno, sobre todo en relación  al ajuste de las proyecciones de crecimiento previstas para este año. Lo único que hasta el momento se sabe es que, sea cual fuere el camino que tome el gobierno para paliar el desequilibrio presupuestal, no habrá recorte de los planes sociales.

DÉFICIT FISCAL

El debate en torno al proyecto de Rendición de Cuentas se produce especialmente sobre la base del reconocimiento del Gobierno de que debe mejorar el resultado fiscal en función de los ingresos y los gastos públicos. Este tema se comenzará a debatir con más detalle en la jornada de este lunes en un nuevo Consejo de Ministros. Allí se analizarán, también, las prioridades para 2017.

INUNDACIONES

En el balance que se hizo el sábado se mencionó la complejidad que representó para el Gobierno el pasado mes de abril, debido a los gastos imprevistos por las consecuencias del tornado en Dolores y las inundaciones en buena parte del país, que causaron daños por más de US$ 100 millones. A eso se suma un menor crecimiento económico del previsto, una disminución del comercio marcado por el descenso de los precios de los productos que Uruguay exporta, en particular de los alimenticios y commodities.

URUGUAY EN EL MUNDO

En este escenario se marcó la necesidad de ser “muy disciplinados y cuidadosos” porque hay una situación que se debe manejar con responsabilidad, según fuentes consultadas este domingo por El País.

 Astori destacó que si bien Uruguay tiene fortalezas, sigue siendo un país de inversión, pero “no está afuera del mundo”. En abril, la caída de exportaciones fue de 37,4%, respecto al mismo mes de 2015, y la crisis institucional que vive Brasil podría afectar aún más al sector. A su vez, disminuyó la recaudación de los impuestos al consumo un 2%, según datos difundidos la semana pasada por la Dirección General Impositiva. El monto del IVA interno subió 0,8%, pero cayó el cobrado a las importaciones (-4,6%) y las pequeñas empresas (-3,4%), acumulando una baja total en la recaudación del impuesto de 1,2%.

TEMEN POR CALIFICACIÓN

Uno de los temas de desvela al Gobierno en relación a los resultados de las cuentas públicas, es la evaluación de la deuda uruguaya que puedan realizar en los próximos meses la calificadoras de riesgo, que hoy miran con lupa cuál será la estrategia fiscal que desarrollará el gobierno en la Rendición de Cuentas.

Según publicó ayer El Observador, el analista de Fitch Ratings para Uruguay, Todd Martínez, sostuvo que “la falta de progreso en contrarrestar” las tendencias negativas en las finanzas públicas y el crecimiento podría ser negativa para la calificación”. También la agencia de calificación de riesgo estadounidense Moody’s alertó sobre la situación económica del país esta semana, al considerar que “el empeoramiento del entorno macroeconómico aumenta los retos” para cumplir con los “objetivos fiscales” de Uruguay.  En su último informe, publicado el 9 de mayo, también se advierte sobre el déficit fiscal y por las medidas de consolidación previstas. “Dado que la desaceleración se intensificará en 2016, los riesgos para las perspectivas fiscales son asimétricos con firmeza a la baja”, sostiene el documento.

Asimismo, enuncia que “en caso de que las medidas de consolidación se queden cortas en reducir el déficit, la deuda pública podría superar el 50% del PIB en 2017, lo que socavaría la credibilidad de la política fiscal y debilitaría los indicadores crediticios de Uruguay en relación con sus pares de calificación”.

FORTALEZA EN RIESGO

La calificación de grado inversor que tiene la deuda uruguaya es hoy una de las principales fortalezas con las que cuenta la economía local. En medio de las turbulencias que afectan a la región y al resto de los países emergentes, esa es una cualidad que lo distingue de la mayoría de los países de la región y un respaldo a la hora de generar confianza para atraer inversión y buscar fuentes de financiamiento externo.

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