Martes 21 de Noviembre de 2017

Películas de miedo

Diario El Heraldo

Cuando no hay un real peligro nos sentimos atraídos por lo sobrenatural

¿De dónde le viene al ser humano el placer del miedo? Tal vez no haya una respuesta genuina y totalmente cierta para encontrar el placer que tantas personas encuentran en esta emoción.

MIEDO CONTROLADO

Comenzamos aludiendo al testimonio de la socióloga Margee Kerr. Para ella, la clave está en el control. ¿A qué se refiere Kerr con el control? La respuesta es sencilla. Siempre que el cerebro humano viva el miedo en un entorno que realmente está exento de peligro, la reacción fisiológica puede ser realmente divertida, de ahí el placer que se siente en este tipo de situaciones.

A esta aseveración, Kerr añade que el hecho de superar una situación que ha supuesto un elevado estrés para nuestro cerebro deja un pozo de autoconfianza y una sensación positiva envidiable. Un cóctel que permite a nuestro cerebro disfrutar de hechos que a priori deberían ser negativos.

¿QUÉ ES EL MIEDO?

Los psicólogos lo explican como una serie de emociones relacionadas con un proceso psicológico que señaliza posibles peligros, estrés o situaciones singularmente negativa. En realidad son una serie de sistemas que se activan fisiológica y conductualmente en un sentido en concreto tras valorar una situación singular como amenazante de forma muy rápida. Tras una primera mirada, nuestro cerebro ya es consciente del tipo de miedo que ha despertado en nosotros.

Obviamente, si nuestro cerebro interpreta el tipo de miedo al que nos enfrentamos como una situación controlada, puede ser disfrutable. Es decir, una película de terror, una atracción de feria, una fiesta del tipo de Halloween…

Ahora bien, si nuestro cerebro detecta un temor no relacionado como una situación controlada, como la posible muerte de un ser querido, un atraco, etc., ten por seguro que no habrá ningún tipo de disfrute y el terror real y descontrolado se puede apoderar de mente y cuerpo.

REACCIONES

Las reacciones positivas o negativas al miedo se pueden entender a partir de las reacciones psicológicas que se producen en nuestro cerebro. Según los estímulos recibidos, seremos capaces de interpretar y entender esta emoción.

Ante una situación en la que se produzca esta emoción, podemos reaccionar de diferentes formas. Tal vez queramos correr, atacar, huir… sea como fuere, nuestro cuerpo reaccionará liberando adrenalina y elevando el nivel de cortisol y azúcar en sangre. Esta enorme descarga de nuestro organismo, ¿es positiva?

En realidad, si estás en un entorno controlado y tu mente sabe a ciencia cierta que no hay peligro alguno, será un gran placer para todo el cuerpo, que disfrutará consumiendo las sustancias que ha liberado sin la interferencia de ninguna amenaza real.

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